Francisco Monteleone

Marina Alonso

Desde mi adolescencia practiqué artes circenses, principalmente trapecio fijo. En la búsqueda para ganar mayor conciencia corporal conocí el Método DeRose. Al poco tiempo de practicar, no solo había mejorado mi conciencia corporal, también mi flexibilidad, fuerza y capacidad respiratoria habían aumentado notablemente. En otras palabras: mi rendimiento se había incrementado. Para ese entonces cursaba los últimos meses de la secundaria, y decidí comenzar la formación profesional para ser Emprendedor del Método. En paralelo a esa formación, también había decidido prepararme para ser demostrador de técnicas corporales. Esa fue una de las características de esta cultura que más me atrajo desde el inicio. Comencé entonces a ver videos de otros demostradores, a crear mi propia secuencia (siempre con la orientación de un instructor) y a tomar cursos y consultorías con profesores especializados en el tema. Siempre buscando mejorar en ese aspecto, y encontrándome constantemente con nuevos desafíos. Hoy en día formo parte del equipo de la Sede Decana, soy demostrador de técnicas del Método y recientemente me incorporé a DeRose ArtCompany. Una meta que tenía desde largo tiempo atrás y que este año pude concretar. Con varios de mis objetivos logrados, la sensación es que este recorrido recién comienza. Lo que percibo ahora es que la evolución aumenta y al mismo tiempo lo hacen los desafíos. Esos dos aspectos, que van juntos, son los que más me estimulan a seguir avanzando en lo que hago.